El drama de Coyote vs. Acme parece haber encontrado su mejor escena de clímax, y esta vez no transcurre en la pantalla, sino en los pasillos de Hollywood. La película dirigida por Dave Green y guionada por Samy Burch ha logrado lo que hasta hace poco parecía imposible: ser declarada oficialmente elegible por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para competir por el Oscar a Mejor Película Animada en la edición de 2027, según reveló Gold Derby.
El anuncio pone fin a meses de incertidumbre que pesaban sobre esta producción híbrida. Para figurar en la categoría, la normativa exige que al menos un 75% del metraje cuente con animación de sus personajes principales. Aunque en agosto los pronósticos internos eran desalentadores, una revisión técnica de última hora terminó por abrirle las puertas de la contienda.
De concretar la nominación, el filme marcaría un hito histórico: sería la segunda cinta que combina acción real y animación en lograrlo desde la creación del galardón hace un cuarto de siglo —siguiendo los pasos de Marcel the Shell with Shoes On (2021)— y la primera en llevar a los icónicos personajes de Looney Tunes hasta esa instancia, una hazaña que se les escapó a Looney Tunes: Back in Action (2003) y The Day the Earth Blew Up (2024).
Un puente con la era dorada de Hollywood
La tradición de mezclar actores de carne y hueso con dibujos animados tiene raíces profundas en la gala de los Oscar, mucho antes de que existiera un apartado dedicado exclusivamente a la animación. Títulos como Mary Poppins (1964) —que cosechó 13 candidaturas y 5 estatuillas— o la revolucionaria ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988), galardonada con cuatro premios, demostraron en su momento el impacto cultural y técnico de estas fusiones estilísticas.
Sin embargo, el verdadero milagro de Coyote vs. Acme radica en su supervivencia comercial. En 2023, la película se convirtió en el símbolo de la controversia cuando Warner Bros. Discovery, bajo la administración de David Zaslav, decidió archivarla como deducción fiscal. El proyecto fue rescatado posteriormente por Ketchup Entertainment mediante una transacción de 50 millones de dólares. La apuesta rindió frutos: tras desembarcar en salas el pasado agosto, la cinta acumuló 123 millones de dólares en la taquilla global.
La narrativa metatextual de la película, que satiriza los abusos de las grandes corporaciones, cobra un matiz particular en el contexto actual de la industria, marcado por la reestructuración corporativa tras la adquisición de Warner Bros. por parte de Skydance Media.
Ahora, el dibujo animado más persistente de la televisión entra de lleno a la carrera por la estatuilla dorada, compartiendo espacio con contendientes de peso pesado como Wildwood (Laika), Toy Story 5 (Pixar) y la propuesta francesa Iron Boy. Aunque los analistas colocan por ahora a Laika y Pixar en la delantera, el simple hecho de ver al Coyote en la alfombra roja ya se perfila como una de las narrativas más llamativas de la temporada.
Fuente: Alberto News