El final de Matilda es feliz e inspiró a muchos niños, que se sentían poco valorados, a creer en ellos mismos. Sin embargo, la vida de Mara Wilson después de representar el famoso papel no ha sido tan alegre. La actriz se hizo muy popular y eso acabó siendo un gran problema para ella, sobre todo después de que su madre muriera cuando ella todavía era una niña.
Hace poco concedió una entrevista en profundidad a NPR donde contó lo duro que fueron esos años. Relata cómo después de Matilda se empeñó en seguir con su carrera en el cine, cuando, según ella era evidente que tenía que parar. Nadie la quería por su apariencia, la cual se asemejaba a papeles muy infantiles, cuando ella ya empezaba a ser una adulta.

Se presentó a todos los casting que pudo y el feedback que recibió es que no encajaba dentro de rol de adolescente. Pasó años intentándolo sin ningún tipo de éxito, su último papel fue con doce años. Lo que le provocó grandes problemas de salud mental, por eso hoy en día es una activista convencida por la visibilidad de enfermedades mentales.
“Estaba muy deprimida, estaba muy ansiosa, apenas puedo recordar el estreno de Matilda. Solo tengo vagos recuerdos del estreno, y fue muy duro para mí. Así que creo que definitivamente me desencanté un poco con la actuación, con Hollywood, mientras que, al mismo tiempo, era una muleta para mí”, dijo en la entrevista.
Wilson le dio muchísimas vueltas al tema y según ella tenía solo tres opciones, hacerse algunas operaciones estéticas, seguir intentándolo aceptando que volvería a ser rechazada en muchos papeles o retirarse del mundo de Hollywood. Finalmente hizo lo tercero y decidió seguir con sus estudios.
Entró en la universidad, estudió interpretación y se centró en su gran pasión, escribir. Desde entonces ha escrito mucho y se hizo muy famosa en internet gracias a un blog donde colgaba relatos y reflexiones. Lo que le abrió las puertas a ser una gran columnista en medios como Elle o The New York Times.

Es una dedicada activista, no solo en cuestión de salud mental, también se ha convertido en una firme defensora de los derechos LGTB. En cuanto su trabajo como actriz, lo retomó después de muchos años, aunque esta vez se centró en el doblaje, trabajando en series como Bojack Horseman. Wilson se ha convertido, con el paso de los años, en alguien muy influyente en la juventud de Estados Unidos, de la misma forma que Matilda lo fue para muchos niños en los 90.
Con información de La Vanguardia